Reforzamos la salud materna, neonatal, pediátrica y la nutrición infantil en Etiopía
Queridas amigas y amigos con Alegría
Reforzamos el Sistema santiario de Etiopía focalizándonos en las áreas prioritarias tanto para el miisterio de Sanida dde Etiopía como la WHO que son salud materna, neonatal, pediátrica y la nutrición infantil para lograr dsiminuir la mortalidad maternal, neonatal, infanmtil y la desnutrición.
Presentar la Memoria de las actidades realziadas correspondiente al año 2025 es mucho más que compartir un conjunto de cifras, actividades y proyectos. Es detenernos un momento, mirar el camino recorrido y reconocer todo lo que hemos sido capaces de construir juntos.
Detrás de cada número que aparece en estas páginas hay una vida. Hay una mujer que pudo recibir seguimiento durante su embarazo, una madre que dio a luz acompañada por profesionales cualificados, un recién nacido que recibió ayuda para comenzar a respirar, un niño que pudo ser tratado de una desnutrición grave y una familia que recuperó la esperanza. Hay también profesionales sanitarios etíopes que se han formado, comunidades que han asumido el liderazgo de su propio futuro y personas que, desde lugares muy diferentes, han decidido no permanecer indiferentes.
El año 2025 ha sido un año de crecimiento y consolidación. Hemos continuado trabajando en Etiopía desde la misma convicción que nos acompaña desde el nacimiento de Alegría Sin Fronteras: la salud no puede ser un privilegio determinado por el lugar donde una persona nace, sino un derecho que debemos garantizar entre todos.
Nuestro Programa de Salud Materno-Infantil se ha extendido a seis nuevos centros de salud y a sus dispensarios rurales. Esta ampliación nos ha permitido acercar la atención sanitaria a más comunidades, reforzar el seguimiento del embarazo y mejorar la coordinación entre los agentes de salud comunitaria, las matronas, los centros sanitarios y el Hospital General Rural de Gambo.
Durante 2025, 33.743 mujeres recibieron seguimiento durante su embarazo y fueron cribadas de sífilis, VIH y desnutrición, además de recibir suplementos de hierro y ácido fólico y educación nutricional. Asimismo, 23.412 partos fueron atendidos por personal sanitario cualificado y más de 300 mujeres con embarazos o partos de riesgo fueron derivadas al Hospital de Gambo.
Estas cifras representan un avance enorme, pero su verdadero significado está en cada madre que pudo sentirse acompañada y en cada recién nacido que tuvo una oportunidad. Nuestro compromiso sigue siendo claro: dar vida no debe costar una vida. Ninguna mujer debería morir al dar a luz y ningún niño debería morir al nacer por causas que podemos prevenir.
La formación ha vuelto a ocupar un lugar central en nuestro trabajo. Durante el año hemos capacitado a 86 matronas en reanimación neonatal y en el manejo de partos complicados. También hemos continuado la formación especializada del personal de enfermería de Gambo en el Saint Paul’s Hospital de Addis Abeba y hemos consolidado la unidad neonatal rural de Gambo como un centro de referencia para toda la región.
Porque hay algo mejor que salvar vidas: enseñar a salvarlas. Salvar una vida es urgente; enseñar a salvarlas es sembrar un cambio que permanece.
En el ámbito pediátrico y nutricional, durante 2025 fueron atendidos 23.757 niños y niñas menores de cinco años en el Hospital de Gambo y en los centros de salud de su área de influencia. Todos fueron evaluados para detectar precozmente la desnutrición aguda. La Unidad Terapéutica Nutricional atendió a 564 nuevos niños con desnutrición aguda severa y otros 2.571 pudieron recibir tratamiento y seguimiento ambulatorio.
Además, 23.757 madres y padres participaron en sesiones de educación nutricional, y 503 agentes de salud comunitaria fueron formados para detectar, tratar y realizar el seguimiento de la desnutrición aguda severa. De este modo, no solo respondemos ante la urgencia, sino que fortalecemos las capacidades de las familias y comunidades para prevenirla.
La sequía, el incremento del precio de los alimentos y la fragilidad económica de numerosas familias siguen golpeando con especial dureza a la población más vulnerable. Por ello, hemos mantenido la distribución de alimentos y productos básicos entre las familias con menos recursos de Gambo y la comunidad de personas afectadas por la lepra. Nuestro programa Alegría con Gambo – Hambre Cero continúa recordándonos una verdad incómoda: nadie debería morir por falta de comida en un mundo capaz de producir alimentos para todos.
Durante 2025 también hemos seguido trabajando para combatir el estigma asociado a la lepra, promoviendo la educación, la inclusión y el empoderamiento económico. El conocimiento cura, pero el amor integra. No basta con tratar una enfermedad; debemos devolver a cada persona el reconocimiento, la dignidad y las oportunidades que nunca debió perder.
Hemos continuado mejorando las infraestructuras sanitarias, impulsando espacios seguros para las mujeres embarazadas, reforzando los centros rurales y avanzando en la creación de una casa maternal donde las mujeres con embarazos de riesgo que viven lejos puedan permanecer cerca de la atención obstétrica antes del parto.
Al mismo tiempo, seguimos apostando por la innovación al servicio de las personas. MedBrain Blueprint abre una nueva etapa en nuestro compromiso por democratizar el acceso a una atención pediátrica de calidad allí donde no hay pediatras. La inteligencia artificial solo adquiere verdadero sentido cuando se pone al servicio de la dignidad humana, reduce desigualdades y ayuda a los profesionales sanitarios locales a tomar mejores decisiones y salvar vidas.
Nada de todo esto sería posible sin el liderazgo de nuestros compañeros y compañeras en Etiopía. Tenemos muy presente que no trabajamos para las comunidades, sino junto a ellas. No queremos imponer respuestas desde fuera, sino escuchar, aprender y acompañar las soluciones nacidas en el propio territorio. Creemos en una cooperación de igual a igual, construida desde la humildad, el respeto y la confianza en las capacidades locales: una cooperación con cien por cien de amor y cero paternalismos.
Por eso, esta memoria también es un reconocimiento al personal sanitario etíope, a las agentes de salud comunitaria, las matronas, enfermeras, médicos, responsables de los centros, líderes comunitarios, parteras tradicionales, grupos de madres y familias que sostienen cada día estos programas. Ellos son los verdaderos protagonistas. Gambo es el hospital de las trescientas manos: muchas manos pequeñas que, cuando se unen, son capaces de sostener la vida.
Quiero expresar también mi gratitud más profunda a todas las personas, entidades, fundaciones, instituciones y organizaciones que habéis confiado en nosotros. A quienes colaboráis cada mes, a quienes difundís nuestros proyectos, a quienes aportáis vuestro conocimiento, vuestro tiempo o vuestros recursos. Cada ayuda, por pequeña que pueda parecer, se transforma en atención, alimento, formación, medicación, equipamiento y esperanza.
Al mirar todo lo realizado durante 2025, sentimos alegría y agradecimiento, pero también una enorme responsabilidad. Todavía quedan muchas madres que viven demasiado lejos de un centro sanitario, demasiados recién nacidos que necesitan ayuda para sobrevivir, demasiados niños amenazados por el hambre y demasiadas personas excluidas por enfermedades que deberían estar libres de estigma.
En 2026 ya estamos trabajando en ampliar los programas a nuevas comunidades, fortalecer la red de centros rurales, construir y mejorar espacios de atención materno-infantil, ampliar la unidad neonatal, seguir formando a profesionales sanitarios etíopes y acercar la innovación médica a los lugares más alejados. Queremos seguir construyendo un sistema sanitario más accesible, humano, digno y sostenible.
Gracias por caminar a nuestro lado. Gracias por creer que otro mundo es posible. Gracias por ayudarnos a demostrar que la alegría también puede salvar vidas.
Seguimos adelante con humildad, esperanza y entusiasmo, poniendo la alegría al servicio de las personas.
Con todo mi agradecimiento y afecto,
Dr. Iñaki Alegría Coll

