Etiopía hace historia en la respuesta a emergencias sanitarias en África

 

Etiopía hace historia en la respuesta a emergencias sanitarias en África

Hay noticias que hablan de un país. Y hay noticias que hablan de todo un continente.

Etiopía acaba de alcanzar un hito histórico en su capacidad de respuesta ante emergencias sanitarias: su Equipo Médico Nacional de Emergencias (National Emergency Medical Team, EMT) ha obtenido la clasificación internacional de la Organización Mundial de la Salud (OMS), convirtiéndose en el primer equipo médico civil de emergencias de la Región Africana de la OMS clasificado como Type 1 Fixed Emergency Medical Team.

No es únicamente un reconocimiento. Es el resultado de años de preparación, formación, organización y compromiso de profesionales etíopes que trabajan para que, cuando llegue una emergencia, el país disponga de capacidad propia para responder de manera rápida, coordinada y segura.

Construir capacidad local para salvar vidas

Antes de obtener la clasificación, el equipo nacional etíope consiguió una puntuación de 96 sobre 96 en el marco de implementación de los Emergency Medical Teams de la Región Africana de la OMS, demostrando el cumplimiento de los estándares establecidos para su preparación y funcionamiento.

El actual equipo es fruto de un proceso que comenzó en 2018, con la creación del Disaster Medical Assistance Team (DMAT). Desde entonces, aquella iniciativa ha evolucionado hasta convertirse en una estructura nacional organizada e integrada dentro del sistema de respuesta a emergencias de Etiopía.

El reconocimiento oficial tuvo lugar el 15 de septiembre de 2026 en Addis Abeba, en un acto organizado conjuntamente por el Ministerio de Salud de Etiopía y el Ethiopian Public Health Institute (EPHI).

Y este reconocimiento no llega únicamente después de simulaciones o evaluaciones teóricas. El equipo ya ha tenido que trabajar sobre el terreno.

Entre sus intervenciones se encuentra la respuesta al deslizamiento de tierras de la zona de Gamo, en el sur de Etiopía, así como actuaciones relacionadas con la enfermedad por el virus de Marburgo. Experiencias que han permitido poner a prueba capacidades fundamentales como el despliegue rápido, la atención clínica, la logística, la coordinación y la gestión de operaciones en contextos especialmente difíciles.

Cooperación que deja capacidades

El desarrollo del equipo ha estado liderado por el Ministerio de Salud de Etiopía y el EPHI, con el apoyo técnico y operativo de la OMS, UK-Med, la Unión Europea a través de ECHO y otros integrantes de la red mundial de Emergency Medical Teams, entre ellos la colaboración del EMT español.

Y aquí encontramos una de las lecciones más importantes de esta noticia.

La mejor cooperación internacional no es aquella que sustituye las capacidades locales. Es aquella que contribuye a fortalecerlas.

No se trata solamente de llegar desde fuera cuando ocurre una catástrofe. Se trata de que cada país pueda disponer de profesionales formados, estructuras sólidas, material, protocolos, coordinación y autonomía suficientes para responder cuando su población más lo necesita.

Cooperar también significa conseguir que nuestra presencia sea cada vez menos necesaria.

La ministra de Salud etíope, Dra. Mekdes Daba, destacó precisamente el esfuerzo de los profesionales nacionales y la colaboración de los diferentes socios internacionales. Médicos, enfermeras, profesionales de logística y especialistas constituyen hoy la columna vertebral de este equipo.

Por su parte, el director general del EPHI, Dr. Mesay Hailu, señaló que esta verificación independiente fortalece la aspiración de la institución de convertirse en un centro de excelencia continental. Desde la OMS, Prof. Francis Chisaka Kasolo destacó también el liderazgo y la inversión sostenida de Etiopía en este ámbito, en un momento en el que numerosos países africanos están desarrollando sus propios equipos nacionales.

Una buena noticia para África

El logro trasciende las fronteras etíopes.

Hasta ahora, Senegal contaba con un EMT militar clasificado por la OMS. La incorporación del primer equipo civil etíope supone un nuevo paso en la construcción de una red africana capaz de responder a epidemias, catástrofes naturales, desplazamientos de población y otras emergencias sanitarias.

África no puede ser contemplada únicamente como un continente receptor de ayuda internacional.

También es un continente que forma profesionales, construye conocimiento, desarrolla sistemas de respuesta, innova y puede compartir su experiencia con otros países.

Cambiar esta mirada también forma parte de una cooperación más justa.

Addis Abeba, capital mundial de los equipos médicos de emergencia

Este reconocimiento llega además en un momento especialmente simbólico.

Del 3 al 5 de noviembre de 2026, Addis Abeba acogerá la 7.ª Reunión Mundial de Emergency Medical Teams, la primera reunión global de esta red celebrada en la Región Africana de la OMS.

Etiopía llegará a ese encuentro no solamente como país anfitrión, sino como un país que acaba de demostrar que invertir en preparación, profesionales y sistemas de salud permite transformar la vulnerabilidad en capacidad de respuesta.

Porque prepararse para una emergencia antes de que ocurra también salva vidas.

Y porque quizá una de las formas más hermosas de cooperación internacional sea precisamente esta: compartir conocimiento hasta convertirlo en capacidad local; fortalecer capacidades hasta convertirlas en autonomía; y construir autonomía para que, cuando llegue la emergencia, haya personas preparadas para cuidar y salvar otras vidas.

Enhorabuena, Etiopía.

Un paso histórico para su sistema sanitario y una magnífica noticia para toda África.

 

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