Creía

Creía África

Creía el pie que podía caminar sin manos, y no subió a ninguna rama.

Creía la mano que los pies no eran necesarios, y apenas se desplazó un palmo.

Creía la mente que no necesitaba el corazón y sin azúcar jamás pudo volver a pensar.

Creía el corazón que no necesitaba la mente, y latió sin razón.

 

Deja un comentario

Scroll al inicio

Descubre más desde Cooperación con Alegría

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo