Ser madre y vivir para contarlo

Aminata sonríe, no puede disimular su alegría. Ha sobrevivido a un riesgo vital que se lleva por delante a miles de mujeres cada año en Etiopía: el parto. Pero Aminata aún tiene más motivos para alegrarse: su bebé recién nacido también ha sobrevivido. Es una gran victoria, sobre todo, en un lugar como la región rural de Oromo, en Etiopía, donde el hospital de Gambo es la única fuente de ayuda médica a kilómetros de distancia.
Amina acudió a la sala de partos con dos miedos: a perder la vida como le sucedió a su madre en su propio alumbramiento y a que a su bebé le pasase lo mismo que al primero. Durante el parto, todos los que rodeaban a Aminata aguantaron la respiración: su bebé había nacido sin llorar. El cordón umbilical estaba estrangulando a su bebé, pero esta vez le atiendía Mulu, la matrona, y sabía cómo actuar para liberar la vuelta de cordón e insuflar aire en sus pequeños pulmones. El pequeño sobrevivió a la primera causa de mortalidad neonatal: la asfixia.
El principio del cambio
La asociación Alegría Sin Fronteras fue creada por el pediatra Iñaki Alegría tras su experiencia como voluntario en el hospital de Gambo. Su apoyo al hospital y otros centros de salud de la región está haciendo posible que muchas más madres como Aminata puedan sobrevivir y ver a sus niños y niñas vivos y sanos tras su parto. Gracias a la ayuda de muchas personas, ya han conseguido abrir 4 salas de parto en 4 centros de salud y la primera UCI neonatal de la región. Cuenta con camas para realizar el piel con piel, incubadoras, una cuna térmica de reanimación neonatal y todo el material médico necesario para la reanimación en caso de ser necesario.
Cada mes, más de 120 mujeres dan a luz en Gambo atendidas por matronas bien formadas y cualificadas que salvan la vida de la madre y del recién nacido. También se realizan más de 500 visitas al mes en seguimiento del embarazo, algo crucial para detectar problemas y actuar rápido. Pero para salvar más vidas, necesitarían formar y emplear a 2 matronas más y equipar más centros con material para atender el parto y cuidar de los recién nacidos.
Se han propuesto un reto: que no muera ninguna madre al dar a luz ni ningún niño o niña al nacer por una causa que podríamos haber evitado. ¿Les ayudas a hacerlo posible?


Tenéis toda mi admiración
Vivir
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