Vòmits en escopetada / Vomitos en escopetazo

Nos encontramos ante un lactante de 34 días de vida que hace 10 días que vomita todo. Presenta un estado general afectado, se encuentra somnoliento con signos de deshidratación cómo disminución de la elasticidad de la piel y al pellizcar la piel alrededor del ombligo, ésta tarda en volver a su situación original persistiendo durante varios segundos el pliegue, ojos levemente hundidos.

Mientras lo exploramos y auscultamos presenta un vómito que se me ha quedado grabado en la retina. Un vómito de una potencia increíble. Parece mentira que un lactante tan pequeñito de poco más de un mes de vida pueda expulsar por la boca la lecha a una potencia tan grande, es lo que según la literatura médica se llama vómito en escopetazo, y puedo asegurar que el nombre no puede ser más acertado.

Este vómito se debe a que el músculo, píloro, que regula la salida del alimento del estómago se encuentra engrosado impidiendo la salida del alimento hacia el intestino por lo que el alimento vuelve para atrás saliendo por la boca a gran potencia. También según la literatura clásica este engrosamiento se palpa a través del abdomen como si de una oliva se tratase, “la oliva pilórica”. Y en este niño se aprecia como nunca antes lo había visto en ningún niño.

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