Con cada amanecer, broto como un mero navegante en el vasto mar desafíos. Mis manos, como pétalos de cuidado, acarician la fragilidad de la infancia, buscando convertir lágrimas en sonrisas.
En esta danza contra la desesperación, enseño a las madres a tejer sueños en cada bocado nutritivo. Mi labor es un verso apasionado, donde las lágrimas se convierten en rocío de esperanza y las risas de niños recobrando fuerzas, son la sinfonía de la vida renaciendo en cada latido de mi corazón médico.
La Fe me alimente y siento como de cada aliento brota vida y esperanza.
Hoy Etiopía está más viva que ayer



te seguimos amigo
La guerra empieza cuando empezamos a creer que la paz es el fin y no el camino.
Amor
Versos de pasiones
Pingback: Mi labor es un verso apasionado – Lorenita Mireles