Oxígeno, Antibióticos y Suplementos Nutricionales para el Hospital de Gambo de Etiopía
Sin oxígeno suficiente para combatir la primera causa de muerte infantil en Etiopía: la neumonía. A ello se suma la hambruna
Mariam tiene tres años.
Hace unos días llegó a nuestro hospital en la zona rural de Etiopía. Apenas podía respirar. Sus bronquios estaban inflamados y luchaban por un aire que no llegaba.
Sabíamos lo que necesitaba: oxígeno.
Pero aquí, el oxígeno no sale de la pared con solo girar una rueda. Aquí, el oxígeno llega en cilindros que debemos racionar porque nunca hay suficiente.
Para ayudar a Mariam, tuvimos que enfrentarnos a una decisión imposible:
valorar a los más de diez niños con oxígeno y retirarle el oxígeno al que estaba mejor.
No debería ser así.
Sin oxígeno suficiente para combatir la primera causa de muerte infantil en Etiopía: la neumonía. A ello se suma la hambruna
El ingenio no tiene límites
La neumonía es la principal causa de muerte infantil en el mundo. Etiopia se encuentra dentro de los 5 países con más mortalidad del mundo.
No obstante, en medio de la oscuridad hay una luz que brilla, y es la del compromiso del personal sanitario con el que aprendo cada día y al que admiro, transmitiendo calma y serenidad y sensación de control. Quiero aprovechar estas líneas para dedicarles mi aplauso y sincero reconocimiento a la gran labor que están realizando. Son los héroes invisibles e infra valorados de esta epidemia silenciada.
El equipo etíope de personal sanitario lucha día y noche para combatir la neumonía y otras enfermedades con un esfuerzo que admiro.
Trabajan con escasez de recursos. Unos de los más importantes es el oxígeno.
Disponemos de escasos cilindros de oxígeno y nos vemos obligados a dividir el oxígeno para todos.
“Debemos priorizar a los niños y adultos que más lo necesitan. En cuanto mejoran los retiramos para beneficio de los que han empeorado. Estamos sufriendo una epidemia silenciosa”
Y quiero invitaros a parar.
A levantar la mirada de nuestras cuatro paredes y alzar la mirada más allá de nuestro ombligo. Porque mientras tanto, la vida sigue, empieza y acaba en otros lugares, como en Etiopía, donde niñas como Meseret o Biftu luchan por respirar, por culpa de un virus que se podría haber evitado con una vacuna, y tratado de manera óptima si se disponen de suficientes recursos sanitarios y oxígeno.
No estamos ante una enfermedad desconocida que no sabemos evitar, ni con una elevada mortalidad entre personas mayores. Nos encontramos ante una enfermedad bien conocida, que afecta principalmente a niñas y niños, y para la que existe una prevención en forma de vacuna muy eficaz.






Gracias gracias
Feliz Navidad
Gracias
vamos!!!