¿Podemos aceptar el privilegio de ser vacunados antes de que la población vulnerable del resto del mundo?

¿Podemos aceptar el privilegio de ser vacunados antes de que la población vulnerable del resto del mundo? actualidad Vacuna Covid19

¿Podemos aceptar el privilegio de ser vacunados antes de que la población vulnerable del resto del mundo?

¿No sería necesaria al menos una movilización ciudadana para exigir antes garantías de un acceso mundial y equitativo en un plazo razonable?

 

Las vacunas que inmunizan contra la Covid-19 se han convertido en un seguro de vida. Pero este seguro es de uso restringido para personas privilegiadas. A pesar de las múltiples llamadas de la OMS a un acceso equitativo a las vacunas, a día de hoy el 75% de las inmunizaciones se han concentrado en 10 estados que suponen el 60% del PIB mundial, mientras que más de 100 países, donde viven 2.500 millones de personas, no han recibido ni una sola dosis.

 

el 75% de las inmunizaciones se han concentrado en 10 estados que suponen el 60% del PIB mundial,

mientras que más de 100 países, donde viven 2.500 millones de personas, no han recibido ni una sola dosis

 

Esta situación deja actualmente fuera de la vacuna los países donde viven la mayoría de personas pobres y vulnerables. Es preocupante que los países más ricos prevean vacunar a toda la población en un plazo de pocos meses, mientras que en muchos otros países del mundo no se habrá vacunado ni siquiera las personas que tienen el mayor riesgo de sufrir las formas más graves de la enfermedad.

No podemos aceptar esta situación tan profundamente injusta.

A la vez, como ha señalado también la OMS, la eficacia de las vacunas podría disminuir si en muchas regiones el virus se transmite descontroladamente, con las consiguientes mutaciones. Se trata, pues, no sólo de una cuestión de justicia sino de la única manera eficaz de poner fin a la pandemia.

Las grandes diferencias en el acceso a las vacunas se explican no sólo por una tendencia al nacionalismo y proteccionismo de los países ricos. Las empresas farmacéuticas venden las vacunas a buen precio exclusivamente en los países que las pueden pagar. Farmacéuticas que – hay que remarcarlo – han podido financiar una parte relevante de la necesaria inversión con recursos públicos de diferentes países, entre los que la Unión Europea, Estados Unidos y Japón, sin que, como sería lógico, estos tengan ahora ninguno retorno de una inversión que ha hecho su ciudadanía.

Parece comprensible que las compañías farmacéuticas busquen recuperar los gastos realizados en la búsqueda de las vacunas y que generen unos beneficios razonables, que ya se están produciendo. Pero al ritmo actual de producción no habrá una cantidad suficiente para aplicarlas en el plazo de dos años a los 7.700 millones de personas que viven en el planeta, garantizando un acceso global equitativo a las vacunas.

La única manera para hacerlo posible, en este contexto de tendido y grave situación sanitaria, es que las empresas titulares de los derechos de explotación de las vacunas los liberen y otorguen las correspondientes licencias a otras empresas, compartiendo su tecnología , a fin de facilitar la producción en todo el mundo.

De hecho, algunas grandes compañías ya han puesto a disposición de las empresas farmacéuticas sus infraestructuras para poder aumentar la producción de vacunas, tal como se ha hecho anteriormente para ampliar el acceso a los tratamientos contra el VIH y la hepatitis C. Hay tener siempre presente que toda propiedad y toda actividad empresarial deben tener siempre como horizonte su función social.

Por todo ello, consideramos imprescindible atender lo que reclaman la OMS y del secretario general de Naciones Unidas, que han pedido el establecimiento de un grupo de trabajo de emergencia que impulse y coordine la lucha contra la pandemia a escala mundial y elabore un Plan Mundial de Vacunación para reunir a todos los actores con poder, experiencia científica y capacidades financieras y de producción.

Igualmente, la OMS y otros actores internacionales han puesto en marcha el mecanismo COVAX que constituye un esfuerzo global para acelerar el acceso equitativo a las vacunas. La meta es suministrar vacunas a un mínimo del 20% de la población de cada país participante, algunos de los cuales sin coste en atención a su situación económica.

 

COVAX sufre, sin embargo, actualmente de una financiación insuficiente.

 

 

Comisiones y asociaciones Justicia y Paz en Cataluña

17 de marzo de 2021

Puedes leer el manifiesto completo en:

https://www.justiciaipau.org/es/node/857

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