Yo creo en Dios
Creer en Dios exige valentía.
Exige sacrificio, compromiso y la disposición a aceptar la incomprensión, la crítica e incluso la persecución.
No es una fe cómoda ni decorativa.
Yo creo en Dios.
Y gracias a creer en Dios he vivido en Etiopía.
Gracias a Dios he podido sostenerme ante la muerte, la injusticia y el sufrimiento sin perder la razón, sin endurecer el corazón, sin volverme loco.
Porque hay realidades que no se pueden explicar con palabras ni con ciencia.
Es muy difícil comprender por qué un niño inocente tiene que morir al nacer.
Por qué una madre muere desangrada en el parto.
Yo lo he visto.
Yo lo he vivido.
¿Cómo aceptar que en una sola noche mueran cinco niños por enfermedades que en Europa tienen tratamiento, mientras en África siguen siendo sentencia de muerte?
No tengo respuestas.
Solo Dios lo sabe.
Por eso creo en Dios.
Con humildad.
Con inocencia.
A mi manera torpe y limitada.
Pero creo.
Y no dudo.
Llevo más de trece años en Etiopía.
Al principio todo parecía imposible.
Salvar un hospital en quiebra, sin recursos, sin apoyo, sin dinero… era, sencillamente, imposible.
Pero la Fe hizo lo imposible.
La fe y el Amor, que es lo mismo.
Creí entonces y sigo creyendo ahora.
Puse todos mis ahorros para pagar los salarios de personas humildes que entregaban su vida en el Hospital de Gambo para salvar otras vidas.
Les pagué con mi propio dinero.
Y ellos respondieron con compromiso, con lealtad, con entrega.
Aprendí algo esencial:
cuando crees en las personas buenas,
las personas buenas
se transforman en ángeles capaces de hacer milagros.
La Fe lo puede todo cuando se convierte en amor concreto.
Fe es Amor.
El Amor, la Fe, todo lo pueden
Lo he visto.
Lo he vivido.
Hoy, sin ninguna duda, si el Hospital de Gambo sigue vivo es gracias a la Fe y al Amor.
Pero no solo sigue existiendo: hoy es mejor.
Coordina diez centros de salud y más de cincuenta dispensarios que, cada día, salvan la vida de mujeres embarazadas, recién nacidos y niños.
En los últimos años, más de quinientas mil mujeres y niños siguen vivos gracias a este trabajo compartido.
Eso no es solo gestión.
No es solo medicina.
Es un Milagro.
Es Fe.
Es Creer.
Y es poner todo de mi parte.
Es darlo todo
Hasta la vida.
Cuando das la vida,
el Amor responde.
la Fe se manifiesta.
Dios es Amor.
Creo en Dios.
Dios da fuerzas cuando no quedan fuerzas.
Da sentido cuando todo parece absurdo.
Sostiene cuando el dolor supera a la lógica.
Creo en Dios a mi manera, evidentemente.
Porque solo Dios sabe quién es Dios.
Yo creo como puedo: con mis límites, con mi torpeza, con mi conocimiento incompleto.
Pero creo.
Y creo que hace falta valentía para decirlo en voz alta, sin vergüenza, sin matices, sin miedo:
YO CREO EN DIOS.

A proposito de
#LaOrejadeVanGogh
#PalacioMiramar
#Donostia #SanSebastian

Delante de esta persona. Yo insignificante, no tengo palabras.
Thank you for making this topic less intimidating.