¿Es esto es lo que queremos enseñar a los médicos?
¿En serio?
¿Estos es lo que queremos?
Decidme que NO
La pregunta del examen MIR:
Médico que con frecuencia acumula retraso de 2 horas en la consulta, creando algún conflicto, aunque es el que tiene menor cupo de pacientes.
Empieza su jornada laboral antes de la hora para planificar y adelantar su trabajo, pero siempre es el último en salir. Explica: “no soporto dejar algo a medias, soy muy perfeccionista, tengo muchas cosas que hacer además de las visitas (burocracia, papeleos) y no tengo tiempo para nada más. No sé cómo lo hacen mis compañeros que tienen familia, aficiones… Yo no tengo tiempo ni para ir al gimnasio…
Médico de 50 años que con frecuencia acumula retraso de 2 horas en la consulta, creando algún conflicto, aunque es el que tiene menor cupo de pacientes. Empieza su jornada laboral antes de la hora para planificar y adelantar su trabajo, pero siempre es el último en salir. Explica: “no soporto dejar algo a medias, soy muy perfeccionista, tengo muchas cosas que hacer además de las visitas (burocracia, papeleos) y no tengo tiempo para nada más. No sé cómo lo hacen mis compañeros que tienen familia, aficiones… Yo no tengo tiempo ni para ir al gimnasio. Los fines de semana me quedo en casa, descansando. No tengo vida social.» A la exploración se aprecia una preocupación por los detalles, el orden y las normas, una incapacidad para discernir lo que es urgente y prioritario de lo que no lo es, una conducta inflexible y una incapacidad para delegar. ¿Cuál de las siguientes sería la orientación diagnóstica?:
- Trastorno esquizoide de la personalidad.
- Trastorno narcisista de la personalidad.
- Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad.
- Trastorno de la personalidad no especificado.

Mi Reflexión:
Cuando somos médicos, ese «algo» se revela como una persona enfrentando un problema de salud.
Esta pregunta no solo resulta lamentable, sino también profundamente ofensiva y desafortunada. Su impacto se extiende más allá de ser una afrenta a nuestros colegas en atención primaria; constituye un agravio para todos nosotros, como profesionales médicos.
Empezar la jornada laboral antes de la hora para planificar y adelantar el trabajo y ser los últimos en salir cuando el sistema sanitario te sobrecarga muestra compromiso, vocación de servicio y sobre todo preocupación.
Lo que llamáis “no dejar algo a medias” son precisamente personas con un problema de salud que acuden a nosotros pidiendo ayuda.
Quizá el problema es la sobresaturación del sistema nacional de salud.
Si este sistema se mantiene quizá es gracias a unos profesionales de la salud “trastornados” a los que no nos gusta dejar “algo” a medias, quiero decir, a las personas.






El verdadero trastorno esquizoide está en los que se empeñan en etiquetar trastornos a todo humano que se cruce en su camino. Camina o revienta y si revientas eres un trastornado. Mientras el quasi humano siga siendo un lobo para un verdadero humano, capaz de empatizar, vamos mal. Gran labor la de atención primaria, primer eslabón de la cadena y donde el valor más importante es el contacto humano.
Gracias por la reflexión
La guerra empieza cuando empezamos a creer que la paz es el fin y no el camino.
Gracias
Aix