¿Dónde están las manifestaciones del NO a la guerra?
Vamos a aumentar el gasto en defensa.
Otra vez.
Más armas, más tanques, más balas.
Y lo aceptamos con la cabeza gacha.
Con la boca cerrada.
Con el alma anestesiada.
¿Dónde están las manifestaciones del NO a la guerra?
¿Dónde estamos los millones que antes llenábamos las calles por la Paz,
rompíamos el silencio,
parábamos ciudades enteras con un grito unánime de dignidad?
Hoy no hay gritos.
No hay rabia.
No hay lucha.
Solo silencio.
Cómodo.
Cobarde.
Cómplice.
Nos están entrenando para la sumisión.
Nos están domesticando.
Nos dicen que la guerra es por nuestra seguridad,
y les creemos.
Como ovejas camino al matadero.
Mientras tanto, recortan en sanidad,
en educación,
en derechos.
Y nosotros… callamos.
Pero que quede claro:
Cada vez que callamos,
una bomba cae con nuestro consentimiento.
Cada niño muerto, cada casa destruida,
lleva impreso el sello de nuestro silencio.
Esto no va de ideologías.
Esto va de humanidad.
Y la estamos perdiendo.
Porque quien no se indigna ante la guerra,
quien no se levanta,
quien no grita…
ya está muerto en vida.
Despertemos.
Rompamos el silencio.
Que la historia no tenga que escribir que fuimos la generación
que vio matar inocentes
y no hizo nada.






