La persona a la que más temes contradecir es a ti mismo.

La persona a la que más temes contradecir es a ti mismo.

 

Las empresas farmacéuticas son mejores inventando enfermedades que encajen con fármacos existentes que inventando fármacos que encajen con enfermedades existentes.

 

La religión no trata tanto de decir al hombre que hay un Dios como de impedir que el hombre piense que es Dios.

 

Los ateos no son más que versiones modernas de los fundamentalistas religiosos: los dos se toman la religión de una manera demasiado literal.

 

No te haces completamente libre evitando ser esclavo; también debes evitar convertirte en dueño.

 

Podemos controlar mejor a un esclavo convenciéndolo de que es un empleado.

 

Para muchos, en lugar de buscar una “causa de la muerte” cuando fallecen, deberíamos buscar una “causa de la vida” cuando aún siguen por aquí.

 

La diferencia entre tecnología y esclavitud es que los eclavos son plenamente conscientes de que no son libres.

 

Nos satisfacen los objetos naturales (o antiguos) como vistas o cuadros clásicos, pero somos insaciables con las tecnologías, desarrollando mejoras pequeñas en versiones posteriores, obsesionados como estamos con los 2.0, atrapados en una rutina mental.

 

No veo la diferencia entre riqueza extrema y sobredosis.