Blanco bueno posa con negro pobre por unos cuantos «me gusta» en redes

Blanco bueno posa con negro pobre por unos cuantos ‘me gusta’ en redes

Blanco bueno posa con negro pobre por unos cuantos "me gusta" en redes actualidad Racismo salvador blanco volunturismo

Estás comiendo en tu casa en España con tu familia cuando, de repente, una persona que no has visto nunca invade el salón con una sonrisa de oreja a oreja y el móvil en mano disparando fotos a tu hija pequeña mientras exclama: “¡Qué monada, me la llevaría a casa y le daría de todo!”

El volunturismo refuerza los estereotipos y prejuicios que elabora la mirada hija del colonialismo y racista, perpetuando la superioridad de una raza con el ya conocido síndrome del salvador blanco.

El volunturismo puede ser postureo si lo que se busca es hacerse fotos con negros pobres para ganar unos cuantos likes. O ignorancia, si alguien se cree que se puede cambiar el mundo en cuatro o cinco semanas, sin formación ni experiencia. O prepotencia, si se ve como un salvador. O racismo, si se considera superior. Son hijos del colonialismo.

Volunturismo cooperracismo

Arremangarte durante dos horas no es cooperación. Pintar una pared durante una hora, cocinar media hora, cavar una zanja 20 minutos… son tareas habituales en un tipo de viajes que se venden como cooperación. Pero nada de eso lo es. Y estas acciones no ayudan; incluso perjudican. Todas pueden ser realizadas por población local a la que estás menospreciando y quitando trabajo.

Arremangarte durante dos horas no es cooperación. Tampoco pintar una pared durante una hora, cocinar media hora, cavar una zanja 20 minutos…

Puede parecer muy exótico estar un día sin luz, sin agua, sin cobertura telefónica, orinando en una letrina y comiendo arroz con las manos. Es fácil idealizar la pobreza sabiendo que la semana que viene, con total seguridad, vas a tomar tu avión de vuelta a la comodidad. Pero ellos no lo necesitan porque “son felices así”, “son felices sin nada”. Ahora bien, que luego se jueguen la vida cruzando desiertos y mares… Eso es ya otra historia demasiado compleja para dos semanas.

En uno o dos meses no se ayuda. El volunturismo hace cooperracismo: imita una cooperación, pero la práctica acaba siendo dañina.

Cooperar es un privilegio

“Quiero ir a ayudar y me han dicho que no” es una de las frases que habitualmente me encuentro. La buena intención es necesaria, pero no es suficiente. Ser cooperante es una profesión, exige una formación y experiencia, disponer de unos conocimientos específicos en campos profesionales. También es necesario un conocimiento previo del país que nos va a acoger, de su contexto cultural, social y económico. Existen formaciones de máster, posgrado, cursos y distintas entidades que pueden asesorar. Cooperar es un privilegio.

Guía para trabajar en un país en desarrollo

  1. Trata a todas las personas dignamente y con consideración, respetando siempre sus derechos laborales. Evita toda discriminación por razón de raza, sexo, nacionalidad o religión.
  2. Actúa honesta y ejemplarmente. Ten en cuenta las consecuencias en terceros, especialmente los más vulnerables, de sus acciones y decisiones. No hagas en otro país lo que no harías en el tuyo.
  3. No te engañes ni engañes. La desigualdad existe. Para luchar contra la desigualdad lo primero es reconocerla. El cooperante parte de una posición de superioridad.
  4. Reconoce los errores cometidos, haz lo posible por solucionarlos y prevenir que se repitan.
  5. No hagas cooperación con visado de turista.
  6. No realices una fotografía sin antes pedir consentimiento, a poder ser escrito. Evitar que el menor de edad pueda ser identificado. Evita cualquier tipo de imágenes denigrantes. Evita, siempre que puedas, hacer fotos.
  7. No seas el salvador blanco. No vas a salvar el mundo. Sé humilde. Promueve el empoderamiento de las personas y su autonomía e independencia. Establece una relación de igualdad y huye de toda actitud de superioridad hacia los terceros con los que nos relacionamos.
  8. Haz lo que sabes hacer. Si eres pediatra, lo mejor que sabrás hacer es pediatría. No hagas en otro país lo que no harías en el tuyo. No vas a “ayudar en lo que haga falta”, vas a trabajar con los conocimientos profesionales y la formación para ello.
  9. Trabaja siempre con dedicación, entrega y compromiso buscando siempre la excelencia y la calidad, no te conformes con menos. La excelencia y la calidad no están limitadas a los países ricos. Lo que exigimos en un país con elevados recursos debemos exigirlo también en los de menos recursos.
  10. No hagas postureo, no volunturismo, no influencers, no youtubers. O lo que es lo mismo, discreción.
  1. Respeta siempre. Puede que haya aspectos culturales con los que no estés de acuerdo, no tienes que aceptar todo, pero sí respetarlo. Aprende, comprende y respeta la cultura local, las tradiciones, idiomas, historia, costumbres.
  2. No impongas tus pensamientos, opiniones.
  3. No lleves medicamentos caducados. No lleves medicinas ni material sanitario que se pueda comprar en el país al que vas, ni lo introduzcas en el país sin los permisos adecuados.
  4. No pienses que en un mes vas a cambiar el mundo. Ni en tres.