Nacer en Etiopía en tiempos de Coronavirus

Nacer en Etiopía en tiempos de Coronavirus

 

Hoy es un día que quiero recordar los nacimientos.

No es lo mismo

Es distinto

 

Yo he podido escribir mi historia,

hacer realidad mis sueños.

Me pregunto por qué ellas y ellos no.

Podía haberme quedado esperando la respuesta

pero he optado por escribir la mía

para que ellas y ellos puedan escribir la suya…

que es la nuestra.

Cuando nosotros nacíamos otros perdían la vida nada más empezar a respirar.

Cuando pronunciábamos “mamá” por primera vez

otros ya eran huérfanos y jamás la pudieron conocer.

Cuando nacimos donde nacimos no hicimos ningún mérito para merecerlo.

Eso marcó la diferencia…

 

 

 

Nacer en Barcelona o en Gambo

crecer en el seno de una familia o abandonado en la calle

entre el amor y el cariño de la familia o a la intemperie de la fría calle

estudiar en una cómoda silla o cargar con bidones de agua y acuclillarte a la luz de una vela al anochecer después de cocinar

 

Ni el lugar de nacimiento, ni el dinero, ni el sexo, raza, religión… nada debería mermar tus oportunidades. Todos deberíamos tener las mismas posibilidades y oportunidades en la vida.

Yo que he tenido esta oportunidad y privilegio, ahora quiero empatar, igualar la situación.

 

Gambo

En el Hospital Rural de Gambo se vive una emergencia continua. El miedo se ha convertido en pandemia matando de olvido las epidemias que son ahora más letales que nunca.

No es el primer estado de alarma ni tampoco mi primer hospital de campaña. No es la primera vez que aparece la muerte ante mis ojos ni que afronto un sistema sanitario colapsado. Aun así, no me acostumbro a ver morir y no quiero acostumbrarme a la injusticia. No quiero ser cómplice. No quiero callar. Trabajo en un hospital que se reinventa a diario. Hace apenas un par de meses, una epidemia de sarampión con más de 100 ingresos diarios nos obligó a triplicar la capacidad de trabajo.

Cada año nos azotan epidemias de bronquiolitis y neumonías en la época de lluvias dejando en la estación seca paso a las más mortíferas como el sarampión y la desnutrición que se ceban con la infancia más vulnerable.

El Hospital Rural de Gambo combate la pandemia de coronavirus entre epidemias de sarampión, meningitis, cólera, tuberculosis y hambrunas… todo ello cubierto por el más peligroso silencio que azota el cuerno de África, al sur de Etiopía: el de la indiferencia humana.

Trabajamos más allá de nuestras posibilidades, no desde hace un día ni una semana ni un mes ni un año, sino desde siempre. Ésto lo convierte en una normalidad que lo silencia todo.

Cuando la emergencia es continua, deja de ser noticia. Multiplicamos las camas no por arte de magia sino a través del esfuerzo y sacrificio.

La normalidad es que no hay normalidad.

 

Cada día es diferente… una sorpresa.

Atendiendo más de 300 urgencias de sol a sol hasta que el cielo se derrumba. Y aun sin luz la actividad sigue. Y ojalá siga siempre

Nacer en Gambo

Nacer sin vida en tiempos de coronavirus: las muertes silenciadas.

La covid-19 ha provocado un aumento de la mortalidad materna y neonatal que no se cuenta porque la pandemia lo eclipsa todo.

 

Asocio embarazo y nacimiento como sinónimos de alegría, vida y esperanza. Nacer debería ser un gozo que no siempre es. Nacer sin vida, cuando se conoce la causa evitable, debería ser una injusticia a voz alzada y no un silencio que espanta. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, cerca del 99% de las causas de mortalidad materna son evitables. La covid-19 ha provocado un aumento de la mortalidad materna y neonatal a la vez que el mutismo que la envuelve. Detrás del auge mediático de la pandemia, las otras causas de mortalidad mueren por falta de datos y se alimentan de esta para seguir creciendo. El coronavirus mata antes de nacer.

 

Sigue leyendo el artículo completo  en: EL Plaís – Planeta Futuro

https://elpais.com/planeta-futuro/2020-11-17/nacer-sin-vida-en-tiempos-de-coronavirus-las-muertes-silenciadas.html

Puedes leer todos lo artículos Publicados por Iñaki Alegría en El País – Planeta Futuro en la sección en Primera Línea

https://elpais.com/autor/ignacio-alegria-coll/

 

 

El mejor regalo: Conseguir la primera UCI Neonatal en el Hospital Rural de Gambo en Etiopía

El mejor regalo: Conseguir la primera UCI Neonatal en el Hospital Rural de Gambo en Etiopía

https://www.migranodearena.org/reto/la-primera-uci-neonatal-rural-en-el-hospital-de-gambo-etiopia

 

 

Nacer prematuro en la Etiopía rural ya no tiene la muerte asegurada.

En el sur de Etiopía, dar a luz es jugarse la vida, nacer es un reto y sobrevivir un desafío

El parto no es una enfermedad, pero mata más que la mayoría de ellas

Nacer en Etiopía es un reto; sobrevivir a las primeras 24 horas, un desafío.

En el Hospital General Rural de Gambo, al sur de Etiopía, estamos creando la primera UCI Neonatal de la región, para que nacer prematuro ya no tenga la muerte asegurada, para que un recién nacido con sepsis o meningitis neonatal ya no pierda la vida.

Ahora necesitamos formar al personal sanitario en los cuidados intensivos para garantizar una correcta calidad de la atención sanitaria.

 

La mayoría de las muertes tanto maternas como perinatales son evitables. En Etiopía, la mortalidad materna sigue siendo demasiado elevada, alrededor de 412 madres por 100.000 nacimientos, lo que significa que alrededor de 11.000 mujeres mueren cada año al dar a luz.

Cada 1.000 nacimientos, 46 niños fallecen antes de alcanzar los 28 días de vida, lo mismo que alrededor de 87.000 cada año antes de alcanzar los 28 primeros días de vida y 97.000 durante el parto.

Nos hemos propuesto un reto: que no muera ninguna madre al dar a luz ni ningún niño al nacer por una causa que podríamos haber evitado. Nuestro lema en lengua oromo es «Haati Takkallee Lubbuu kenuuf lubbuu dhabuu hin qabdu” [Ninguna madre debe morir al dar vida, ningún niño debe morir al nacer].

Vamos a conseguirlo!