Comer para empoderarse y transformar Etiopía

Comer para empoderarse y transformar Etiopía

Una nueva lucha contra el hambre: empoderando a las jóvenes mujeres en las zonas rurales de Gambo, al sur de Etiopía

https://www.migranodearena.org/reto/21002/comer-para-empoderarse-y-transformar-etiopia

Comida que alimenta vidas, sueños y esperanzas.

No nos gusta hablar del hambre, no nos gusta hablar de desnutrición, no nos gusta y menos hacerlo sobre nuestra querida Etiopía.

No nos gusta asociar hambre y Etiopía. Etiopía es mucho más que eso. Etiopía es un país en pleno crecimiento que está apostando por el desarrollo. Aún así no podemos cerrar los ojos ante un hambre que sigue azotando especialmente las regiones rurales como Gambo y a las más vulnerables, las niñas y jóvenes mujeres embarazadas.

Pero no queremos combatir el hambre de una manera asistencialista, sino de una manera sostenible, y es empoderando las jóvenes doctoras, enfermeras, matronas, auxiliares a liderar el cambio.

En la unidad terapéutica nutricional del Hospital de Gambo al sur de Etiopía cada día se encuentran ingresadas más de 30 niñas y niños, la gran mayoría menores de 5 años.

La unidad se encuentra dirigida por personal etíope profesional y bien formado para poder ofrecer una atención siguiendo los estándares de excelencia que recomiendan las organizaciones internaciones como las Organizaciñon Mundial de la Salud y UNICEF.

Un medico realiza la visita médica Mientras que un equipo de enfermería organizado en 3 turnos cubre el seguimiento durante las 24 horas del día todos los días del año.

Una auxiliar de nutrición se encarga de la preparación y distribución de la leche terapéutica nutricional F75 y F100 y del RUTF (ready to use therapeutic food).

La infancia afecta de desnutrición aguda severa presenta complicaciones médicas e infecciones debido a su inmunodeficiencia causada por la desnutrición para ello, un médico bien formado en desnutrición realiza el tratamiento y seguimiento de estos niños.

La estancia media es de unas 3 semanas.

Gracias a este reto podemos seguir garantizando el funcionamiento de la unidad nutricional y formando día tras día a las trabajadoras para mantenernos actualizados y conseguir ofrecer el mejor trato posible cada día.

Una unidad que se ha quedado pequeña, nos vemos obligados a ingresar a dos niñas por cama debido a la sobrecarga asistencial que tenemos. Seguimos trabajando por encima de nuestras posibilidades.

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