Necesitamos un heroísmo colectivo

Solos nada podemos, juntos todo lo podemos.

Yo tan solo tengo dos manos, muy limitadas e inexpertas.

Yo tan solo tengo un corazón, una cabeza, que si pongo a mi servicio nada voy a conseguir, o muy poco.

Pero puedo ponerme al servicio de los demás.

Puedo entregarme al servicio de los más de 300 trabajadores de Gambo y confiar en ellos, apostar por ellos.

Y así se ha obrado el milagro, hemos creado un maravilloso equipo de más de 600 manos, dirigidas con una mente llena de conocimiento y profesionalidad, y movidas por un corazón lleno de Amor.

Cuando crees en el potencial de las personas haces que ellas se lo crean, sacas lo mejor de ellas y lo que parecía imposible se vuelve posible.

Estas más de 600 manos obran lo que parecen milagros sin serlo. 

Es el heroico trabajo de todo el equipo,  es el heroísmo colectivo.

Este heroísmo colectivo es válido para Gambo y para cualquier lugar del mundo.

En Gambo es lo que hemos aprendido a realizar, es un milagro.

No es mi trabajo aislado, yo no soy nada. No es mi mérito. Tan solo soy una pieza más del gran rompecabezas.

Y ahora, ellas son las protagonistas, y mis manos, camufladas entre la multitud pueden desaparecer.

En un mundo en el que se premia al individuo, la competitividad… es el heroísmo colectivo quien va a reintroducir los viejos pero olvidados valores del Amor, la Paz, Empatía, Solidaridad. 

Apostamos por este heroísmo colectivo, de la comunidad.

34 comentarios

  1. La colectividad es muy importante, Iñaki pero, en este caso, tú eres el artífice, tú el aglutinador de muchas manos para hacer una labor muy encomiable.
    La generosidad y la solidaridad se movilizan más y mejor si hay alguien que con su ejemplo rompe barreras y se entrega a los demás como haces tú.
    Vaya mi felicitación para todo ese equipo que habéis formado en Gambo, ánimo y a caminar siempre hacia adelante.
    Un abrazo.

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