Hija de la lepra

Hija de la lepra

Lo más peligroso de la lepra son las personas y su falta de Amor.

Cuando la bacteria ha sido vencida por las medicinas, cuando el microorganismo ha abandonado ya el cuerpo humano y es incapaz de volver a afectarle, entonces, sigue el sufrimiento, sigue persistiendo lo peor de la lepra, lo más peligroso, lo que ninguna medicina ha conseguido vencer todavía: el hombre, el estigma de la lepra, la falta de Amor.

Tsahay, una mujer en la sombra, a pesar de que en amhárico su nombre signifique “Sol”. Su luz ha sido eclipsada por el estigma del hombre.

No ha sido eclipsada por la lepra, puesto que la enfermedad ha sido erradicada de su cuerpo.

Tampoco ha sido estigmatizada por la lepra. Es el hombre quien se esfuerza en recordarle las secuelas del paso de la lepra por su vida.

La lepra, durante siglos ha sido una enfermedad incurable. Sin embargo, el descubrimiento de la poliquimioterapia ha acabado con esta realidad para convertirla en una enfermedad curable.

Ahora, estamos a la espera de poder curar el frío corazón del hombre que se esfuerza en seguir estigmatizando, aislando a las personas que en un pasado tuvieron la enfermedad pero que a día de hoy están completamente curadas y debería poder llevar una vida normal.

Recuperar la dignidad robada.

La vida.

El Amor

Y el derecho a poder casarse por amor.

No como Tsahay que sigue condenada a casarse con una persona también afecta de la misma enfermedad. Así como sus hijos y los hijos de sus hijos, que hasta pasado siete generaciones no podrán borrar el estigma de su sangre, de su pueblo y seguirán siendo hijos de la lepra, un apellido que tan solo existe en la mente del hombre, ya que ni rastro queda ya en las hijas de Tsahay, hijas del Sol.

Mientras, el hijo de la lepra, condenado a casarse con una hija de la lepra, de generación en generación, como si hereditario fuese…

Hijos del olvido.

Hijas de la lepra.

Lo más peligroso de la lepra son las personas y su falta de Amor.

11 comentarios

  1. Oh, sí… ¡Qué tristeza! No hay peor enfermedad que la dureza del corazón… Ojalá pronto se cambie esa mentalidad de rechazo a quienes han padecido lepra (y padecen el estigma)…

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