Construyendo el paraíso 

Construyendo el paraíso 

Estamos viviendo en el paraíso y lo estamos destruyendo sin saberlo en lugar de construirlo.

“Prometió llevarlos a una tierra buena y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel” (Éxodo 3:8)
.
Estamos hablando de la tierra prometida, sin embargo, estamos viviendo en el nuevo Canaán, allá donde nos encontremos.

En esta nueva tierra, lo importante no es la tierra, sino sus habitantes, ellos son el alma, la vida. Sin ellos la tierra es estéril.  La tierra no está sino para ser trabajada, habitada, vivida, sin embargo, no es la tierra la que da fruto, son las personas.
¿Dónde está la tierra prometida?
Tan solo existe allí donde estén las personas.
Cada ciudad, cada pueblo, es el nuevo Canaán y no lo sabemos, estamos viviendo en el paraíso, tan sólo tenemos que construirlo, tiene potencial para serlo.
Estamos viviendo en un diamante en bruto que necesita nuestras manos, nuestro esfuerzo, nuestra entrega, nuestra alegría para esculpir no la tierra sino el alma de las personas que la habitan.
Estamos viviendo en el paraíso, pero en lugar de utilizar nuestro esfuerzo, sacrificio, trabajo para esculpir el  alma de las personas, estamos destruyendo vidas de hermanos, nos estamos destruyendo a nosotros mismo, estamos convirtiendo el paraíso en un infierno, la felicidad de las personas en tristeza.

Pero aún estamos a tiempo. Podemos cambiarlo. Hay tiempo. Hay esperanza.
En las personas radica la riqueza, no en la tierra.

Amemos
las personas de la tierra, no la tierra de las personas
Pongamos el corazón en el contenido, no el continente.

Pongamos el corazón en lo esencial, lo invisible, lo infinito, aquello que no tiene fronteras. Une y multiplica.

No en lo material, visible, finito… que separa y divide.
Tendamos nuestros lazos

de hermanos dando la mano
Sencillamente, como personas que somos, amémonos y seamos la Luz que el mundo necesita
Somos destellos de Luz en medio de la oscuridad

En medio de la miseria, la tristeza

Siempre hay una grieta por la que se puede colar un destello de luz y acabar rompiendo la oscuridad en un crepúsculo de colores

Somos destellos de Luz en medio de la oscuridad

La Luz crece al dividirse

¿Qué paraíso estás construyendo?

18 comentarios

  1. No construimos ningún paraíso Iñaki, más creo que construimos un verdadero infierno, lo ideal sería educar, crear conciencia y valores morales en cada individuo desde edades tempranas.

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