«Nada te turbe»

 

«Nada te turbe»

«Nada te turbe» leo en silencio cada vez que escucho el latido de un niño o la respiración de sus pulmones deseando que no se me pase por alta nada que podría detectar a la vez que deseando lo mejor para el niño.

La auscultación es un proceso muy íntimo… Entramos en el interior del niño o niña que tenemos ante nosotros… Con su consentimiento o el de sus padres… Pero es un privilegio que se les concede a pocas personas… Por lo que no debemos olvidar el respeto a este instante íntimo en el que entramos en el niño que tenenos delante, del mismo modo que ante el resto de exploración física e incluso ante la anamnesis.

La persona que tenemos ante nosotros se desnuda emocionalmente delante nuestro… Contándonos cosas y abriendo su corazón a cosas que quizá no sepan ni sus más íntimos allegados…

Del mismo modo que se desnuda físicamente dejando expuesto su cuerpo y permitiéndonos nuestro contacto… Nuevamente un momento muy íntimo y personal.

» Nada de turbe»

Es la inscripción gravada en la campana de mi fonendoscopio pediátrico que me acompaña siempre para no olvidar nunca esta relación tan humana, cálida y de confianza que debemos establecer siempre.

Un cuerpo de un color naranja intenso y vivo cubre el cuerpo del fonendoscopio para deleite de los niños.

El célebre poema de Santa Teresa de Jesús prosigue con las siguientes palabras:

«Nada te turbe,
Nada te espante,
Todo se pasa,
Dios no se muda.

La paciencia
Todo lo alcanza,
Quien a Dios tiene,
Nada le falta,
Solo Dios basta.»

2 comentarios en “«Nada te turbe»”

  1. Sin palabras. Tienes una capacidad para describir las sensaciones que te hace transportar a ese lugar y vivir por un momento lo que tu estas viendo tu alli.

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