Sense esperança / Sin esperanza

Avui he perdut l’esperança.
Tinc 30 anys, 3 dones, 4 nens i 2 nenes. El meu fill de 4 anys fa dos mesos que menja molt poc i vomita molt. L’abdomen li ha anat creixent i creixent; i el pit encongint-se, encongint-se fins a no ser més que una fina capa que cobreix les costelles semblant que en qualsevol moment vagin a trencar la fina pell.

Després de realitzar un desplaçament de 100 quilòmetres de distància i dos dies de durada, a la fi, assolim l’hospital de Gambo. On li realitzen una ecografia abdominal veient una gran massa heterogènia que ocupa gran part de l’abdomen. Es tracta d’un tumor abdominal.
Cal treure’l. Per a això hem de desplaçar-nos novament, aquesta vegada  250 quilòmetres a on es troba  la capital, Addis Abeba.

Després de realitzar el nou desplaçament, i arribar finalment a l’hospital de la capital, ens informen que a causa de l’estat de malnutrició severa del meu fill i de les grans dimensions del tumor no podien operar-lo. I ja està. Això és tot. Aquestes van ser totes les seves paraules: “No el podem operar”.
I així, sense més ni més, tornem a casa. Abatuts. Sense esperança.

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Sin esperanza

Hoy he perdido la esperanza.

Tengo 30 años, 3 mujeres, 4 niños y 2 niñas. Mi hijo de 4 años hace dos meses que come muy poco y vomita mucho. El abdomen le ha ido creciendo y creciendo; y el pecho encogiéndose, encogiéndose hasta no ser más que una fina capa que cubre las costillas pareciendo que en cualquier momento vayan a romper la fina piel.

Después de realizar un desplazamiento de 100 kilómetros de distancia y dos días de durada, al fin, alcanzamos el hospital de Gambo. Donde le realizan una ecografía abdominal viendo una gran masa heterogénea que ocupa gran parte del abdomen. Se trata de un tumor abdominal.

Hay que quitarlo. Para ello tenemos que desplazarnos nuevamente, esta vez los 250 kilómetros aproximadamente que nos desplazan de la capital, Addis Abeba.

Después de realizar el nuevo desplazamiento, y llegar finalmente al hospital de la capital. Allí nos informan que debido al estado de malnutrición severa de mi hijo y a las grandes dimensiones del tumor ello no iban a operarlo. Y ya está. Esto es todo. Estas fueron todas sus palabras: “No lo podemos operar”.

Y así, sin más, regresamos a casa. Abatidos. Sin esperanza.

Acerca de Iñaki Alegria

Médico Pediatra. Fundador de la ONG Alegría Sin Fronteras que desarrolla proyectos de desarrollo integral en Senegal y Etiopía. Misión y Valores Promover el empoderamiento, liderazgo comunitario, equidad de género en los países más desfavorecidos con el objetivo de permitir la mejora de la calidad de vida de la población. Empatía, compromiso, constancia, Amor, solidaridad, empoderamiento, equidad, humildad, transparencia y Alegría
Esta entrada fue publicada en Diario de Etiopía, Etiòpia, Gambo, Infancia, Injusticia, La mirada etíop, La mirada etíope, Malnutrición, Salud, Sanitat, Sense esperança / Sin esperanza. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Sense esperança / Sin esperanza

  1. Raúl González dijo:

    Molta força, Iñaki! Endavant!
    Raúl

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  2. Moltes gràcies Raúl!!

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  3. No debería existir situaciones así

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